sábado, 8 de enero de 2011
Dejándose llevar
Estiradas sobre la cama comienzas a besarme lentamente empezando por los labios, recorriendo mi cuello y poco a poco bajando hasta llegar a los pechos, de manera que cada vez que rozas mi piel note que un escalofrío me recorre todo el cuerpo, dándome más ganas de seguir con ese juego. Sigues bajando, yo solo soy capaz de cerrar los ojos y dejarme llevar por ti, deseando que sigas y no termine nunca, haciéndome estremecer hasta llegar a la culminación, estando cada vez más y más excitadas, haces que se me nuble la mente y aceleras mi respiración, que es cada vez mas profunda, más intensa, dejándome rendida en la cama a tu lado como si de una pequeña muerte se tratara.
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Umm!!! he visto que me sigues, y he decidido pasarme por aquí... y lo primero que leo es este post tan sugerente...
ResponderEliminarVuelvo más tarde, con tu permiso.
Un besito
dormir está mal dicho, hay que morir así cada noche
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